Este texto llama la
atención sobre la recuperación de formas de proyectar y conformar la vivienda
diferentes a las planteadas por el Movimiento Moderno, que continúan haciendo
parte de la oferta inmobiliaria en Colombia. Nos referimos a las relaciones
topológicas existentes en los espacios de los inquilinatos. Estas relaciones
tienen una manera versátil de resolver la vivienda desde las eventualidades y
aconteceres del habitar cotidiano de cada uno de sus ocupantes. La publicación presenta una mirada parcial, que da cuenta de la existencia de
la vivienda disgregada y reconformada en el edificio a lo largo de la historia.
Esta mirada se complementa con algunos casos recientes en Bogotá y Lima. A
partir de estos ejemplos, se propone un esquema arquitectónico de la vivienda
en el que se relacionan los diferentes tipos de espacios privados y comunales,
que pueden ser adquiridos en arriendo o en propiedad.