Escrito inicialmente en maya yucateco, y traducido luego cada texto al castellano, Luis Antonio crea ficciones muy particulares. Sus cuentos no ignoraran el entorno del que provienen, incluyendo sus tradiciones, la idiosincrasia de su gente, su trasfondo político; al mismo tiempo, sin embargo, tampoco se proponen "trascenderlo", que es ese verbo engañoso usado para decir que algo se ajusta a una cultura dominante aunque venga de fuera de ella. Estos cuentos son literatura, en el sentido más abundante y generoso de ese término (aquel que el llamado norte global arroja dejándonos fuera a todos los demás). Literatura que puede iluminar su sitio de nacimiento para que cualquier persona, en cualquier parte, perciba su riqueza, su humanidad incontenible. Alberto Chimal