Los carijonas son el único grupo de filiación lingüística caribe de la Amazonia colombiana. Hace aproximadamente ocho o nueve siglos los carijonas se separaron de sus hermanos tiriyós, hoy ubicados en la región de las Guayanas. A lo largo de su recorrido por el noroeste amazónico hasta la Serranía de Chiribiquete, los carijonas prestaron nombres de animales de la lengua general ñe'engatú; de los arawak y tukanos del Vaupés aprendieron cantos y el uso de yajé, pero también tomaron al héroe Kuwai y una versión de la ceremonia de Yuruparí. Los carijonas se asentaron sobre los afluentes del río Yarí: Cuñare, Mesay, Ajaju, así como sobre el Apaporis. Con los grupos de la «Gente de Centro» estuvieron en guerra, mientras que con cabiyarís y tanimukas negociaron mercancías y se aliaron. Roberto Franco indagó y describió las huellas de sus encuentros con misioneros, comerciantes y funcionarios para llegar a reconstruir tanto la historia de su expansión como el descalabro demográfico de los carijonas, cuando en el siglo pasado aceptaron aliarse con explotadores de resinas y caucho.