Este es un libro que apunta y da cuenta de las construcciones de las subjetividades juveniles, a través de determinadas prácticas sociales y expresiones culturales, de una parte de ser jóvenes –en México y en Chile– como por ejemplo los consumos musicales –el Heavy Metal –; la reapropiación de los espacios de la fiesta, del tiempo libre y del ocio juvenil –las discotecas– y; la configuración de las culturas e identidades juveniles religiosas evangélicas –vía el rock cristiano como música de la alabanza– y; de la confrontación de las masculinidades juveniles en las nuevas arquitecturas de las emociones y de las afectividades, es decir, del amor. Juventudes que abrevan en las matrices de significación de la música –independientemente del género del que se trate–; en la construcción de "comunidades de sentido" , de identidades juveniles –de lo local a lo global– enmarcadas en el uso de las tecnologías de la información y de la comunicación, en la agencia y en la reapropiación de los espacios del divertimento y; de sus "corporalidades", así como de las vivencias en una diversidad de estados de ánimo individuales como colectivos y de nuevas experiencias de la eroticidad y de la amorosidad . Prácticas sociales y manifestaciones culturales diversas y heterogéneas, en el tiempo y en el espacio social –incluyendo el amo– como claves interpretativas a fin de comprender determinados mecanismos en la construcción social juvenil de la cultura, o dicho desde otro lugar teórico, en el diseño y rediseño de las culturas juveniles desde localidades diferenciadas y a su vez, globalizadas.