Juan del Jarro es un personaje instalado en la memoria colectiva de los habitantes de San Luis Potosí, aparece de pronto durante una charla informal, en una nota de periódico o como protagonista de una tira cómica. Desde que supe de él me fascinó, al grado de escribir inspirado en su historia un mal poema, excesivamente largo y retórico. Ignoro los motivos que me hacen atractiva su figura, tal vez tengan que ver con ocultos mecanismos psicológicos y con algunos hechos de su biografía que intuyo ligados con los mitos que soportan una particular forma de entender la realidad. La vida de Juan del Jarro es prácticamente desconocida, sólo se retienen algunos datos aislados cuya veracidad sería muy difícil de comprobar. Se sabe que era un marginado, pobre y limosnero. Compartía con otros pordioseros parte de lo que a él le daban. Adivinaba el futuro, especialmente las tragedias y la muerte. Era un conversador fluido y memorioso. Falleció hacia el final de la sexta década del siglo diecinueve.