Este libro aborda el creciente fenómeno de la integración de la tecnología en la sociedad contemporánea y la necesidad urgente de regulación jurídica que acompaña este proceso. Destaca la falta de conexión entre el derecho y la tecnología, lo que plantea desafíos significativos para el futuro en áreas como la protección de la información, la identidad digital y la ciberseguridad. Se argumenta que es fundamental que el derecho evolucione para adaptarse a las demandas de las nuevas tecnologías, y se propone la reingeniería jurídica como una solución para establecer una relación más funcional entre abogados y técnicos. El libro examina el origen de las tecnologías de la información, las fuentes jurídicas existentes y las iniciativas normativas en curso, así como la necesidad de contratos adecuados para garantizar la seguridad jurídica en este entorno en constante cambio.