Los entornos globales, las innovaciones tecnológicas y los intercambios comerciales en las cadenas de suministro perfilan una nueva manera de competir de los países y de las empresas. No se trata simplemente de esfuerzos individuales, sino en la capacidad de crear, fortalecer y asegurar la sostenibilidad de las redes globales de valor, lo cual es posible mediante los procesos de integración en las cadenas de suministro. Se trata de generar valor de manera conjunta, propiciando integraciones domésticas y globales que favorezcan el crecimiento de las economías locales y que asegure la adecuada in-serción y permanencia en los mercados internacionales de manera sostenible. La era digital, con la industria 4.0 se plantea nuevos retos y desafíos desde la com-petitividad, en términos de una nueva manera de hacer negocios. La incorporación tecnológica conlleva a los procesos de automatización que a su vez impacta en la manera de atender las demandas del nuevo consumidor digital y de los mercados. Es necesario el desarrollo de líderes que sean capaces de desarrollar las capacidades industriales necesarias para la conformación de ecosistemas digitales.