En esta obra la cumbia no solo se
escucha… se baila, se hereda, se transforma y se comparte. Los sonidos del acordeón,
el bombo, la guacharaca, el cencerro, el güiro y los platillos resuenan desde
Colombia, Nicaragua, Argentina, Estados Unidos, Paraguay, Chile, México, Perú y
Brasil, y transmiten esta memoria cumbiambera en movimiento. A través de los textos de diversos
periodistas y creadores escuchamos las experiencias, las confesiones y las trayectorias
de los artistas de este género musical. Yo soy la cumbia transita
por el legado de aquellos que son leyenda hacia quienes hoy exponen con una
sonoridad propia la energía germinal de la chicha, el porro, el fandango o el
cumbión, en convivencia con el rock, el hiphop, el jazz, el punk o incluso la
psicodelia. Luego de recuperar la singularidad
geográfica y social de este lenguaje transgeneracional en Cumbia somos, este nuevo
libro se lee y se escucha desde los barrios, los sonideros, las cunetas y los
picoteros hasta los grandes conciertos. Con Yo soy la cumbia déjate arrastrar
por el sonido del llamador, porque el mundo se acaba, pero la cumbia, no.