Al dar inicio a este trabajo partiremos de una interrogante ¿tiene alguna importancia el estudio del Derecho Constitucional?, antes de contestar lo anterior nos plantearemos otra pregunta, ¿desde cuándo se considera importante el estudio de esta disciplina jurídica?, para estar en posibilidades de dar respuesta a esta última, tendremos que remontarnos a los albores de la humanidad, encontrándonos que los primero pueblos que pusieron en práctica el constitucionalismo fueron el pueblo hebreo y la antigua Grecia, en donde Aristóteles realizó un estudio que comprendía la cantidad de 158 constituciones que rigieron a las polis griegas, y en su obra La Política distingue los tres tipos de constitución siguientes: monárquica, aristocrática y democrática, además de que fue el primero en distinguir la división de poderes en el Estado, y en determinar que las funciones en cada uno de ellos deberían ser confiadas a personas diferentes; estas funciones fueron la deliberativa, las magistraturas y la judicial; además de que fue preocupación de políticos y filósofos la coexistencia en las polis, del poder y la libertad, hechos mediante los cuales entendemos la importancia que revistió para estas sociedades el estudio del Derecho Constitucional. Posteriormente encontramos que se debe a la Roma antigua la aportación que hiciera al derecho público de conceptos tan trascendentes para el Derecho Constitucional como son los conceptos de soberanía y de imperium, además de introducir como teleología en las relaciones de poder y libertad, la justicia, el bien social.