El establecimiento
de un puesto militar en un enclave geográfico estratégico en la región
Petexbatún, al occidente de Petén, Guatemala, determinó la fundación y el
desarrollo inicial de la ciudad maya de Dos Pilas. Establecida como tal en el
año 677, este señorío pronto se erigió como una de las capitales más bellas y
poderosas de la zona del río de La Pasión, pues a su soberbio núcleo
arquitectónico acudían miles de personas a rendir culto a sus dioses patronos.
La destrucción de Dos Pilas en el año 770 puso fin a la vida de esa ciudad que
desde entonces quedó suspendida en el tiempo, durmiendo durante mil años. Arthur
A. Demarest opina sobre este trabajo: “Este volumen abarca toda la historia de
Dos Pilas y gran parte de la región desde una perspectiva que integra
completamente la historia y la arqueología. Hoy constituye sencillamente la
mejor lectura en lo tocante a todos los aspectos del sitio de Dos Pilas”.