Estamos celebrando
400 años de la autorización para que los estudiantes del convento de Santo
Domingo de Santiago de Chile pudiesen recibir grados universitarios, el 19 de
agosto de 1622, por la Orden de Predicadores, constituyendo la primera
universidad del país. Un hecho verdaderamente notable, que se produjo apenas 80
años después de la fundación de la ciudad de Santiago. Queremos reconocer
con sensibilidad los inicios del camino recorrido por la educación superior en
Chile, pero, sobre todo, el origen de la energía espiritual que alimenta su
presente. Esta obra hace
públicos los nombres de aquellos que en la intimidad del aula inicialmente
formaron parte de esa cadena de maestros y estudiantes, que contemplaron y
dieron de lo contemplado. Que la conmemoración de los 400 años de los inicios
de los estudios universitarios al sur del Nuevo Mundo, y la memoria de sus
graduados, nos permita celebrar la fidelidad del camino recorrido en Chile, de
amor al estudio, de compromiso con el conocimiento y la predicación educativa. JUAN JOSÉ BALDINI OP