Los catorce relatos que conforman este libro tienen el propósito de hacer de la ficción un territorio de ironía, humor y reflexión escéptica. El olvido y su obstinada contraparte, la memoria; la ilusión poética y las groseras realidades que la retan; la invocación a textos de curso filosófico e histórico y, en fin, los registros de conceptos que la ciencia contemporánea llama con acierto metafórico el principio de incertidumbre y entropía, son la materia prima de que se abastece el lenguaje de los relatos. Mucho de escueto sarcasmo y de autoburla manejan los personajes de los textos, y el narrador subraya la conciencia de lo inevitable y efímero que constituya la existencia. La realidad produce epifanías que surgen y desaparecen en la eternidad del olvido. Es una convocatoria al lector perspicaz. Al lector que aún no se halla sumido en las literaturas de ocasión y que prefiere el debate que propone la ficción a los productos que la industria del entretenimiento despliegan sobre él. Textos que al cabo entablan un diálogo culto e inteligente con el lector posible y real. Mucho de escueto sarcasmo y de autoburla manejan los personajes de los textos, y el narrador subraya la conciencia de lo inevitable y efímero que constituya la existencia. La realidad produce epifanías que surgen y desaparecen en la eternidad del olvido. Es una convocatoria al lector perspicaz. Al lector que aún no se halla sumido en las literaturas de ocasión y que prefiere el debate que propone la ficción a los productos que la industria del entretenimiento despliegan sobre él. Textos que al cabo entablan un diálogo culto e inteligente con el lector posible y real. Es una convocatoria al lector perspicaz. Al lector que aún no se halla sumido en las literaturas de ocasión y que prefiere el debate que propone la ficción a los productos que la industria del entretenimiento despliegan sobre él. Textos que al cabo entablan un diálogo culto e inteligente con el lector posible y real.