¿A qué les supo la piña la primera vez que la probaron los europeos? ¿Era el olor del cempasúchil fuerte o agradable? ¿Son los sabores universales o locales? Este libro se acerca a los encuentros que se produjeron en el Nuevo Mundo desde el gusto, el olfato, el tacto y el oído, los sentidos menores u olvidados, los mismos que fueron eclipsados por el irremediable ascenso de la imagen y la lectura en la época de la imprenta y la ciencia moderna. Quince especialistas de Latinoamérica, Europa y Estados Unidos abordan episodios de una historia fascinante. Son capítulos llenos de fragancias, armonías y sinestesias propensas al olvido, tan elusivos son sus rastros. Esta obra presenta, por tanto, una amplia historia sensorial sobre el contacto temprano entre América y Europa. Su lectura invita a profesionales y estudiantes de distintas disciplinas como la historia, la antropología y la etnohistoria, así como al público en general, a aventurarse en una dimensión poco explorada de un complejo universo marcado por unas huellas no siempre fáciles de descifrar, las del pasado de los sentidos menores.