Este relato, escrito en segunda persona, cuenta
cómo Juan Buenaventura Ortiz Manosalva llega a la parroquia de Bucaramanga en
su calidad de Alcalde Mayor de Minas y se enfrenta por el honor, la ley y la tierra
a los pobladores de la muy noble y muy leal ciudad de San Juan Girón.
Buenaventura Ortiz no tardará en hacer alianzas con los parroquianos de
Bucaramanga y otros de las poblaciones vecinas para disputarle la tierra y las
prelaciones a los cotudos de Girón. En la disputa aflorarán amores,
concubinatos y odios entre partidarios y oponentes de este alcalde, apodado
Gato Negro. Mazamorreros de oro, indios y negros esclavos también harán parte
de este relato, previo al Grito de Independencia de 1810 en la Nueva Granada
(hoy Colombia), en el que no habrá fronteras entre la vida pública y privada,
entre el poder y el amor, entre el resentimiento y la venganza, entre la
desigualdad y los privilegios, entre los hijos de sangre pura y los hijos
bastardos.