El riego por aspersión es un método de riego que consiste en la aplicación de agua a los cultivos en una forma similar a la lluvia, esta se forma al impulsar el agua a presión a través de un sistema de tubos y pequeños orificios o boquillas. Este método de riego se inicio en 1900, su aceptación como sistema de riego fue muy lento hasta fines de la segunda guerra mundial, debido a su desconocimiento y a lo rustico de sus componentes que dificultaban su operación, la mayoría de estos sistemas consistían en instalaciones de tuberías perforadas colocadas encima de las plantas elevadas sobre árboles con aspersores giratorios. A principios de los años treinta, se desarrollaron los equipos de aspersión portátiles, aumentando el número de instalaciones de este tipo; aunado a lo anterior, la aparición en el mercado de tubos livianos provistos de coples para facilitar su unión, al perfeccionamiento de accesorios y aspersores, así como la fabricación de equipos mecánicos autopropulsados para economizar en la relación a la mano de obra, dar mayor flexibilidad al sistema en cuanto a superficies y laminas de riego aplicadas; los sistemas de riego por aspersión en la actualidad han cobrado un gran auge.