Cuidosamente estructurado en cinco capítulos, este libro indaga con profundidad en dos temas capitales que sentaron las bases de la reforma social costarricense: la protesta social y la organización laboral, centrándose en el papel protagónico desempeñado por los carpinteros y ebanistas en uno de los periodos más conflictivos y fructíferos en cuanto a la consecución de los derechos de las personas trabajadoras (1890-1943). Para lograr este objetivo, el autor utiliza un sólido marco teórico que le permite abordar la complejidad de los procesos sociales y escudriñar el entramado de voces y actores que participaron de manera decisiva en un contexto de crisis y de constante actividad huelguística. Desde esta perspectiva, el libro tiene el mérito de trascender la linealidad tradicional de aquellos enfoques teóricos específicos que, incluso siendo coherentes en sus postulados, no conducen a una comprensión integral de la multiplicidad de tensiones y contradicciones sociales, como sí ocurre en este caso. Gracias a la madurez y al rigor científico del autor, nos encontramos ante una radiografía de las luchas y aspiraciones de la clase trabajadora, de los de abajo, inclaudicables en sus proyectos por alcanzar las condiciones laborales dignas, como la jornada de ocho horas diarias, entre otras. Al mismo tiempo que examina los antecedentes de la reforma social, recupera la memoria histórica de estas grandes conquistas y establece una sutil conexión con el movimiento social del 2018. Todo lo anterior, con un exquisito aprovechamiento del detalle histórico y con un fino sentido crítico en torno a los acontecimientos analizados. En fin, por sus novedosos aportes, este libro se constituye en una obra de referencia de la historiografía costarricense, capaz de ofrecer un denso conocimiento de nuestra historia y de sugerir e inspirar nuevas investigaciones sobre temáticas afines o correlacionadas.