Los acontecimientos que tuvieron lugar en 1519 marcaron el destino de
las sociedades que habitaban el extenso territorio al que hoy llamamos México.
Dos siglos después de la independencia nacional, el historiador nahua Luis
Reyes sentenció: “Es muy claro el intento que hace el aparato estatal por
destruir o anular la historia de los grupos étnicos, con el fin expreso de
conseguir su debilitamiento”. Y a pesas de que ha habido esfuerzos por destacar
el protagonismo de los pueblos indígenas en la historia de nuestro país, a
contrapelo de una historia dorada y de los intereses de los grupos hegemónicos,
Luis Reyes advirtió que “la historia indígena existe y no sólo como hechos del
pasado” expresados en vestigios materiales, textuales y simbólicos. La historia
indígena ha trascendido y se encuentra viva en la memoria y en la cotidianidad
de los pueblos originarios de hoy en día. Este libro es fruto de las
discusiones que surgieron en el coloquio 500 años de historia indígena:
reflexiones y debates, realizado en El Colegio de México en septiembre de 2019.
En el marco del quinto centenario de la caída de Tenochtitlán y del
bicentenario del inicio de la independencia nacional, el encuentro académico y
esta publicación colectiva han tenido como objetivo primordial dar cuenta de la
trascendencia de los pueblos originarios desde una perspectiva integral, no
sólo como partícipes activos en los episodios más relevantes de la historia
nacional, sino, sobre todo, como actores protagónicos que han contado su propia
historia.