Esta investigación
surgió de la necesidad de comprender cómo el uso de las redes sociales está
incidiendo en el bienestar psicosocial de estudiantes universitarios en dos
contextos centroamericanos: El Salvador y Nicaragua. A través de un enfoque
mixto, el estudio buscó explorar las múltiples dimensiones que atraviesan la
experiencia de estar conectados. Más allá de medir el tiempo de uso o los
efectos negativos más evidentes, la intención fue acercarse a las formas en que
las redes sociales están moldeando las emociones, los vínculos, la
concentración, el rendimiento académico y la forma en que los jóvenes se
relacionan consigo mismos y con los demás. La investigación finaliza con una
serie de reflexiones y recomendaciones orientadas a la comunidad académica,
instituciones educativas y profesionales de la salud mental, con el objetivo de
contribuir a un acompañamiento consciente y empático de los desafíos que
enfrentan las juventudes universitarias.