Los textos que conforman el libro Imaginarios sociales en una sociedad compleja: Yucatán, y que en esta ocasión queremos compartir, son resultado de las investigaciones de los miembros del Cuerpo Académico «Estudios socioculturales» de la Facultad de Ciencias Antropológicas de la Universidad Autónoma de Yucatán, y de dos profesoras de esta misma institución. Su versión final, a su vez, es producto de un seminario en el que cada autor expuso las ideas y categorías que orientaban su documento para su reflexión y discusión colectiva. Aunque el tema que cada autor presenta tiene sus particularidades, les unen ciertos puntos en común que sirven, a manera de hilos invisibles, para entretejer los capítulos. De tal modo, dichos textos constituyen una unidad o estructura de conocimiento. Vistos así, pretenden aportar materiales empíricos que contribuyan a la reflexión que se ha generado en la academia sobre esa categoría. Uno de esos hilos es el reconocimiento de que los imaginarios sociales son productos de la mente humana, o como diría Émile Durkheim (1982), refiriéndose a Aristóteles, son categorías del entendimiento. No obstante, a fin de no confundir los imaginarios sociales con otros productos igualmente mentales, podemos decir que son el resultado de ese proceso intelectual que es la imaginación y que se traduce en la capacidad que históricamente el hombre ha tenido de imaginar. Lo cual no es más que la creación de imágenes que este, recuperando a Castoriadis (1993), ha instituido en su interacción con los demás.