La traducción, más que un puente entre culturas, es una fuente de representaciones históricas, políticas y sociales. Esta es la visión que preside todos los textos reunidos en el presente libro. Algunos autores ponen el acento en los códigos de lectura y las posibilidades de recepción, otros en el papel que desempeñan esos singulares agentes del cambio –los traductores–, y unos más en las transformaciones que introdujeron a su paso. Al invitarnos a franquear la distancia entre Argelia y Belén, Buenos Aires y Nueva York, Ciudad de México y Berlín, Bérgamo y Bogotá, estos ensayos no solo nos convidan a superar el marco nacional, sino también a situarnos en el fructífero cruce disciplinar que evidencia la naturaleza transversal de la traducción .