Este libro busca señalar que existe una relación entre los conceptos de finito e infinito como categorías para la constitución de la subjetividad; relación que no aspira a una concepción reintegrante, sino que habla de finito e infinito respetando sus respectivos lineamientos, pero haciéndolos dialogar en el tema de la subjetividad como pasividad, guardiana y abastecedora. Para tender estas relaciones, la autora echa mano de dos filósofos importantes del siglo XX: Martin Heidegger y Emmanuel Levinas. El pensamiento de ambos autores tiene una particularidad en común: pretenden ver en la existencia humana algo grave, concebida a partir del compromiso y el llamado. La ventaja que se resalta de Levinas sobre Heidegger es que aquel atiende el sentido concreto de la existencia, dimensión que Heidegger dejó de lado en Ser y tiempo ; razón por la cual en este trabajo se subraya que Levinas sobrepasa a Heidegger en lo referente a la ética.