En la escasa bibliografía sobre la Revolución en la Huasteca, sobresalen las memorias de Eutiquio Mendoza Vargas, combatiente bajo el mando de Cándido Aguilar, Vicente C. Salazar y Antonio Azuara. Clásico de la historia veracruzana y fuente de consulta necesaria para quien se interese en conocer y reconstruir el pasado de Veracruz, esta obra es un fidedigno testimonio de los mezquinos intereses de los terratenientes y de los personajes principales de la región, y resulta indispensable para el conocimiento de las alianzas, los grupos y los intereses de los caciques y de los hacendados durante la época. La Huasteca −según palabras de Joaquín Meade− “bella y rica, pintoresca y folclórica, pujante y bravía, estratégica e histórica” había sido poco estudiada y analizada sistemática e integralmente. A subsanar esta carencia contribuyen la obra de Mendoza Vargas y el detallado y erudito prólogo de la maestra Soledad García Morales.