Las heridas no se borran: permanecen en la memoria, en las palabras y en los cuerpos. Los cuentos en este libro se adentran en territorios donde la maleza del olvido amenaza con cubrirlo todo. Pero allí mismo persisten la resistencia y la obstinación por seguir vivos frente a la violencia, el desarraigo y la hostilidad de la tierra. En Fuimos el silencio. Cuentos de memoria y resistencia, Julián Penagos convoca personajes que permiten ver la fragilidad humana y la obstinada fuerza para reconstruir la vida desde las ruinas. Con un lenguaje directo y conmovedor, estos relatos invitan a escuchar lo que el conflicto intentó silenciar y a reco- nocer en la literatura un espacio para acompañar el territorio herido de la memoria. Estas narraciones exploran lo íntimo, interpelan al lector sobre lo que significa recordar, olvidar y resistir. Cada página abre una grieta por la que asoman la pérdida y el dolor, pero también la posibilidad de reconstruirnos a partir de aquello que parecía condenado al silencio.