Los feminismos son tanto una teoría
como un movimiento político; sin embargo, no se trata de una teoría unificada
ni de un movimiento social con un objetivo único, sino que estos se transforman
según la época y la geografía donde se desarrollan. Los une, eso sí, una
episteme común: el propósito de develar las desigualdades entre hombres y
mujeres, explicar la subordinación histórica en la que ellas han vivido y
entender las causas que la originan para transformar ese orden social de género
en el que se inscriben. Para entender esto, se proponen y utilizan metodologías
de construcción del conocimiento con preguntas y discusiones distintas. Esa
misma lógica se muestra en las críticas al Derecho por parte de las teorías
feministas: miran el objeto, lo discuten y lo analizan desde los anteojos
críticos, pero hacen énfasis en elementos distintos. Así, este ensayo se
propone resaltar las distintas críticas que se han realizado al Derecho por ser
parte del orden patriarcal y de la dominación masculina.