La tradición de los fariseos de San Pedro de la Cueva tiene su origen en
la enseñanza de la religión católica, por parte de los misioneros jesuitas, a
la población indígena (opata) que habitaba la sierra sonorense. A través del
teatro vivo de la Pasión y Muerte de Cristo y de los fariseos, los misioneros
quisieron enseñar moral cristiana a la población y, con ello, sentar las bases
de un nuevo orden social. La moral que enseñaron tenía como finalidad controlar
los impulsos agresivos, así como los sociales, lúdicos e irracionales, A través
del análisis de la tradición de los fariseos que nos presenta este libro,
podemos darnos cuenta de que ese proceso de enseñanza moral dejó una profunda
huella en la sociedad san pedreña y sonorense. Conocer la tradición de los
fariseos de San Pedro de la cueva es, por tanto, una forma de entendernos a
nosotros mismos, como sonorenses y a la diversidad cultural de México, así como
una fuente de respuestas a los peligros que actualmente acechan a la sociedad,
como la violencia del crimen organizado y el narcicismo que acompaña al
consumismo ya las redes sociales