La discapacidad ha sido pensada durante mucho tiempo desde la
carencia, la enfermedad y la discriminación, relatada en discursos higienistas
y economicistas. Muchos de los generadores y conservadores de estos discursos
son los profesionales de distintas disciplinas que mantienen a las personas con
discapacidad y sus familias dentro de estos marcos, dejándoles el rol de la
pasividad y la profecía que se cumple. Pensar de otra forma requiere trascender estos discursos,
aun los de la inclusión actuales, yendo desde el camino de los derechos humanos
hacia la comprehensividad, expresada en la valoración positiva de la
experiencia de los actores, de sus relaciones con el mundo, de sus saberes
construidos desde formas distintas de ser y estar en el mundo. En este libro se muestran los resultados de una exploración
sobre lo que significa ser profesor universitario con discapacidad, desde la
voz de los actores, desde su experiencia y saber construido y la manera como este
se convierte en un recurso para ensenar y transformar. El saber de la
experiencia con la discapacidad se vuelve un reto para todos los protagonistas
y niveles: para las personas con discapacidad y sus familias, para quienes
tienen formas distintas de ser y estar en el mundo, para los profesionales y
para los constructores de política pública.