El cultivo de coca es asociado a grandes áreas de deforestación, se han tratado de implementar políticas al respecto sin ninguna solución o efectivas herramientas para evitar la tala de bosques, lo mismo suele ocurrir para otros cultivos bajo la legalidad. A pesar de los estrechos vínculos entre la problemática de drogas y el desarrollo sostenible, los instrumentos de política y las instituciones dedicadas a estos temas tienen la tendencia a operar una aisladamente de la otra. La erradicación de cultivos de manera indirecta ha sido una de las causas de deforestación y desplazamiento de población flotante a nuevas áreas. Las políticas para desestabilizar cargamentos o controlar expansión en ciertas regiones, promueven apertura en otros en búsqueda de nuevas rutas de acceso las cuales generalmente coinciden con áreas estratégicas para la biodiversidad.