¿Qué es lo que poseen las ciudades históricas que les permite una capacidad de atención que no tiene la moderna periferia? A esta pregunta obligada pretende dirigirse el presente estudio, no tanto para contestarla, sino para dar la pauta de lo que debiéramos investigar a fin de rescatar valores presentes en nuestra historia que permitan enriquecer nuestro modo de vida y, por ende, nuestra ciudad actual. Espacios de identidad representa en este sentido una búsqueda más que una respuesta. Particularmente, de qué significa para el desarrollo de las principales ciudades del Yucatán histórico el espacio colectivo, y de cómo la centralidad urbana ha estado presente y vinculada al mismo desde sus orígenes, como un patrón de desarrollo urbano que, aunque transformado, había subsistido por siglos, hasta que en un determinado momento de nuestra reciente historia lo extraviamos o suplantamos por otros y dejamos de aplicar en el diseño de nuestra moderna periferia. Este trabajo representa un llamado a revalorar el papel del espacio colectivo y la centralidad urbana como agentes organizadores, generadores, concentradores, articuladores y referenciales del espacio urbano, que está presente en las diferentes etapas del desarrollo histórico de las ciudades de Yucatán y que en la actualidad han perdido parcialmente, salvo en sus centros históricos y colonias de principios de siglo.