En las páginas de estas Escrituras , recobramos los
momentos esenciales de Frida en el decurso de los años: la vida coyoacanense de
la infancia y la adolescencia, que entonces era de pueblo, el gran amor de la
primera juventud, el terrible accidente, la revelación de la pintura, el principio
de sus simpatías izquierdistas, el matrimonio de Diego Rivera, las estancias
con Diego en Estados Unidos, el triste y sombrío mundo de los hospitales, el
conocimiento de importantes artistas, empresarios y políticos, los primeros
amantes, las exposiciones iniciales en Nueva York y París, los años de la
madurez como artista que fueron también de dificultades monetarias, la etapa de
los cuarenta como maestra de jóvenes pintores, el declive destructor y el final
dramático. Una mujer y una artista que entenderíamos mucho menos si no hubiera
sido por los múltiples rescates e investigaciones que hizo nuestra magnífica
crítica de arte, Raquel Tibol.