La presente investigación se centra en la relación que tiene el Sistema Financiero Mexicano con una manifestación de la inventiva humana que revolucionó la producción y la distribución de bienes y servicios en el mundo: el ferrocarril. Este producto de la Revolución Industrial y uno de sus más notables resultados, ha alterado todas las sociedades en las que se ha desarrollado, acelerando el crecimiento de la industria y promoviendo actividades que con anterioridad no se consideraban posibles o necesarias, como el viajar sólo por el gusto de hacerlo y conocer otros lugares, en suma, desarrolló el turismo a nivel masivo. El costo que supone el desarrollo de un sistema ferroviario, cuyos componentes son muy caros; la dificultad de la planeación de rutas, en las que se deberán tomar en cuenta tanto las dificultades físicas y sociales; el llevar a cabo obras que implican gran cantidad de recursos de todo tipo; el mantenimiento de máquinas, vagones y equipo en condiciones óptimas para que rinda el fruto esperado y, sobre todo, su importancia estratégica a nivel nacional, hacen que no cualquier persona pueda avocarse a la tarea de realizar una obra de tan grande envergadura como es un ferrocarril.