La constitución del México de Afuera comprende dos trayectorias independientes que con el paso del tiempo encuentra acomodo en un mismo discurso: por un lado, el auge económico de la ciudad de San Antonio, resultado de su incorporación final a la economía de Estados Unidos; por otro, los debates políticos, sociales y culturales que suscita la Revolución mexicana. Ambos itinerarios se solapan, negocian contenidos y transforman mutuamente al compartir las páginas del periódico La Prensa . La consecuencia de este encuentro será un tipo específico de comunidad imaginada, que surge de la combinación semifortuita de cuatro componentes: la diferenciación lingüística de San Antonio, la consolidación del capitalismo como sistema de producción en el estado de Texas, el perfeccionamiento técnico de la empresa del neolonés Ignacio F. Lozano y la articulación de un discurso nacionalista en torno a la unidad del idioma, la religión católica, la cultura hispánica, el mexicanismo y la condición extrínsica de sus miembros. La circunscripción de este afuera será doble: se está fuera del territorio y del Estado mexicano tanto como de la ciudad anglosajona y su cultura. Este discurso traspasará la soberanía del Estado mexicano a las páginas de La Prensa .