La labor jesuítica ha sido uno de los puntos cardinales a la
hora de abordar los procesos educativos a nivel mundial, en especial, durante
los siglos XIV-XVIII, pues junto a ella se encuentran la historia de las ideas,
la filosofía, la religión, la retórica y la gramática, las aspiraciones de una
congregación y los planes políticos de diversas naciones. En El método jesuita:
la formación integral del educando en el caso neogranadino el autor nos da un
contexto histórico rico para pasar a analizar las características de la
formación y la docencia de este grupo religioso que tuvo un inmenso alcance. Así, en el interior de estas páginas se propone un diálogo
entre tres documentos fundamentales que contienen el alma de la Compañía: los Ejercicios
espirituales, la cuarta parte de las Constituciones de la Compañía de Jesús y la
Ratio Studiorum. El padre José del Rey Fajardo rescata en este libro la bondad
estratégica del método humanista jesuita, en medio de aquel debate que se
presentó entre las aspiraciones de los particularismos y las exigencias de los
poderes nacionales. Los jesuitas captaron rápidamente esta ruptura y así, como
su autor lo menciona, "los ignacianos adquirieron un compromiso con la
cultura, la urbanidad, la civilidad, la conversación y con el diseño de un
hombre honesto".