El hombre, la mujer y la vaca, que se lee en un suspiro
doloroso, es un cuento que, incluso hoy, pone el dedo sobre la llaga si
hablamos del papel que ocupa la mujer en la sociedad. La historia, en un
principio, recurre a esa frase que Musset le dedicó en un soneto a Víctor Hugo:
"En este bajo mundo es preciso amar muchas cosas, para saber al fin cuál
es la que nos gusta más". Luego, nos damos cuenta de que eso amado puede
traer a cuesta muchísimos sacrificios, incluso egoísmos. Pero no digamos más al
respecto. Me quiero detener en el dilema de fondo, que no sé cuántos resolverán
sin dudarlo. ¿Si tuvieran que salvarle la vida a una vaca Holstein o a una
mujer, ambas a punto de parir, a quién elegirían? Les aseguro que para muchos
la respuesta no es fácil, más en el contexto donde nos sumerge la autora, más
cuando no pocos piensan "que las mujeres no valen, sino que cuestan".
- Diego Aristizábal