La retórica epidíctica es muy usada en el territorio escolar. La alabanza y la censura están en todas partes y rara vez meditamos sobre ellas, en especial en el aula de clase donde el profesor propaga un conjunto de valores. Esto significa que la educación moral no está al margen del oficio del maestro y, en este horizonte, no debemos dejar a un lado el discurso epidíctico para dar cumplimiento a esta función social de la educación. Podemos decir que con el discurso epidíctico estamos más allá del bien y del mal, y en el aula de clase este contribuye a moldear el carácter, razón por la cual en nuestra época deba tomársele en serio. No es fácil entonces ubicar esta comprensión en un presente en el cual aún se marca el principio de razón moderno; por eso, esta investigación, al ser una apuesta por convertir el epidíctico en un verdadero laboratorio social, está ubicando como médula de toda práctica social, específicamente de la práctica educativa, al ethos, al pathos y al logos o, dicho de otro modo, es un esfuerzo por situar en el mismo nivel las tres instancias retóricas.