Los dos volúmenes deEl árbol del bien y del malrecogen una visión crítica y autocrítica sobre la educación costarricense de los últimos veinte años. En el primer volumen se revisan las dinámicas utilizadas por el sistema para ofrecernos una educación pasiva que alenta, aturde y desactiva la curiosidad, el espíritu crítico e indagador que poseen niños, niñas y jóvenes: quienes entran con entusiasmo a los centros educativos, creyendo que la educación será la gran brújula que los orientará en su vida como personas profesionales, terminan desilusionados, desmotivados y deseando que sean más los días feriados y festivos que los lectivos. Para el segundo volumen se examinan algunas prácticas reinantes en la educación “superior” costarricense y que evidencian la descomposición de los compromisos humanísticos materializados en sus estatutos orgánicos así como la trasformación de centros educativos en empresas educativas.