El neoliberalismo ha consumido su legitimidad debido al recrudecimiento en las condiciones de vida para las capas más amplias de la población en aquellos países donde se ha implementado; eso se manifiesta en el malestar cotidiano ante los magros resultados económicos. Frente a ello y a la problemática asociada con el atraso, como la devastación ecológica, han surgido propuestas alternativas al imperativo de la máxima rentabilidad como única forma de racionalidad económica; algunos de esos esfuerzos se corresponden con la denominada economía social y solidaria. Este trabajo aborda la relación entre la economía social y el desarrollo sustentable, desde el enfoque del institucionalismo económico, con particular interés en las instituciones informales manifiestas como capital social para la acción productiva y la inclusión. El propósito es analizar las formas alternativas de organización de la producción, distribución y consumo, particularmente desde la perspectiva del capital social y su potencial impacto en el desarrollo sustentable, con la finalidad de sentar bases para futuras investigaciones sobre fenómenos concretos.