En el prólogo a la primera edición el autor nos informa sobre el procedimiento que siguió en la elaboración del Diccionario. Los tomos primero y segundo contienen datos de personajes indígenas; en el tercero se citan a los indios cristianos de los siglos XVI y XVII. En ese volumen aparecen la bibliografía –que la divide en manuscritos e impresos–, los índices de jeroglíficos, onomástico y toponímico, algunas dinastías según las fuentes consultadas por el autor y una fe de erratas. La obra es de gran utilidad para los estudiosos que quieren localizar el nombre de algún personaje con diferentes ortografías.