Contrario a lo que se suele pensar, el diálogo
no solo está asociado con conversaciones cotidianas, sino que también está
presente de manera particular en la escritura académica; así mismo, la voz en
los textos escritos responde a unas prácticas o acuerdos tácitos de los géneros
universitarios que no siempre coinciden con la voz oral o escrita en contextos
cotidianos. Este libro plantea algunas respuestas desde dos procesos que se
relacionan con la lectura: el diálogo con autores y la construcción de una voz
propia. Por esto, propone ejercicios para desarrollar estos procesos desde la
especificidad de tres grandes bloques disciplinares: las humanidades y artes,
las ingenierías y ciencias naturales, y las ciencias sociales. Esto permite
entender la escritura dentro de la universidad como una habilidad esencial y
valiosa que facilita y potencia compartir ideas, plasmar opiniones, redactar
argumentos y crear conocimiento.