Hacia finales de la década de 1980, con la sublevación popular que derrocó el régimen de Nicolae Ceausescu, despertó un movimiento de renovación cultural en Rumania, especialmente signado en la producción cinematográfica, cuyo principal epicentro fue la elaboración crítica de lo que significó para la sociedad rumana el régimen comunista, pero también la experiencia, interrogaciones y sentidos sociales de los procesos de transición política posteriores. Las obras de Cristi Puiu, Ioana Uricaru, Cristian Mungiu, Constantin Popescu, Radu Jude y Hadrian Marcu, entre otras, proyectaron estos cuestionamientos con sonsistencia y profundidad, pero también fueron reveladoras de la intimidad, de las relaciones humanas en sus sentidos más concretos, de las formas de encarar las dificultades de una vida social de carencias y autoritarismos diversos, de conflictos en los microespacios y también de búsqueda del amor y de la libertad, de la solidaridad y la esperanza. Este libro aborda la llamada nueva ola rumana –que proliferó en diversas temáticas, formas narrativas y géneros (desde sus formas ficcionales y documentales, hasta sus fusiones más heurísticas y sutiles)–, particularmente la cinematografía, donde se elaboró tanto la crueldad institucional de manera directa, como la dimensión espiritual y a veces mítica que aflora en las relaciones cotidianas de las personas.