La autora hace un extenso recorrido donde hace evidente el papel de los curas payaneses, que es mucho más complejo de lo que normalmente se piensa: su análisis social y cultural de esta realidad no se reduce, sin embargo, a esta región, sino que constituye una invitación a una consideración más compleja del papel que representaron clérigos y jerarcas de la Iglesia Católica a la construcción de la sociedad colonial en Colombia y América, que supere las lecturas reduccionistas tanto de los defensores como de los críticos de la evangelización americana por su ligazón a la conquista de los imperios ibéricos. También constituye una mirada más interactiva y diferenciada de las relaciones entre curas y feligreses, bajo y alto clero, iglesia institucional y religiosidad popular, marcadas siempre por las continuas negociaciones entre clérigos, fieles, obispos y culturas autóctonas.