Cada época define lo que se considera
utópico. Si en algún momento, el reclamo de "tener derechos" frente
al autoritarismo se consideró utópico, en otros momentos, en que la sociedad se
ahoga en soluciones formales, la utopía puede encarnar en la anarquía. Tenemos
que las utopías son siempre históricas o, más bien, la definición de lo utópico
obedece a determinadas condiciones históricas. Como también el lenguaje con que
se expresa. En este libro se presenta una serie de estudios de comunidades que
existen en el tiempo histórico y que tratamos de aprehender mediante conceptos,
metáforas, ideas, que son producto de la imaginación de actores que buscan un
futuro distinto. La mayoría de las utopías que aquí se presentan, no se expresa
en un lenguaje eminentemente religioso o milenarista, como en un momento lo
hicieron, sino ecológico, conservacionista, incluso, científico o
aislacionista. No obstante, el ideal de cambio, de una vida mejor, nutrido por
el imaginario que se construye a partir de la experiencia de vida, de la
inconformidad por las condiciones que se experimentan, el deseo, imaginar otros
mundos posibles, para algunos productos sólo de la fantasía es lo que produce
la originalidad de las comunidades y sus múltiples arreglos.