Este trabajo se propone mostrar que a pesar de las particulares condiciones sociológicas del pueblo colombiano- que además no son tan exclusivas como se pretende- y a pesar del arraigo histórico que tiene el sistema presidencial en Colombia, el ordenamiento jurídico, como un ejercicio de razón, puede introducir, y de hecho ha introducido modificaciones a nuestro sistema electoral y a nuestro régimen de partidos, que mueven, si no a un tránsito al parlamentarismo. Para ello, se analiza el modelo británico, por su condición prototípica de esta forma de gobierno, así como dos ejemplos de recepción, Alemania y España, verificando la dinámica que adquiere (el parlamentarismo) por razón del perfil que tenga su sistema de partidos y su sistema electoral.