Soy un pintor
variado, pago por no aburrirme, por ejemplo, tuve una época en que pinté peces,
cosas del mar. Me divertí mucho, me gustó mucho hacerlo, pero lo dejé y pasé a
hacer otras cosas de otro tipo, por ejemplo, una serie de personajes místicos
que llamé los magos de la luz. En otros momentos he hecho otro tipo de imágenes,
bodegones, paisajes, quijotes, etcétera. Y así la llevo, porque yo creo que no
somos lo mismo todos los días. No puede ser
uno el mismo todos los días y a todas horas. Yo no puedo ser lo mismo hoy y
mañana, yo soy ahorita una cosa y mañana seré otra. Tiene uno el derecho de
sentir distinto, de cambiar, de modificar su visión, no creo yo en que la
perseverancia sea hacer una cosa igual siempre, nunca lo he creído. Y por ese
lado, pues como decía yo en el título de
una de mis exposiciones: Bienvenidos al caos. Alberto
Carlos.