En las empresas privadas, agencias del Estado y organizaciones en general se emplean, cada vez con más frecuencia, los servicios de asesores y consultores. Existen allí circunstancias, problemas y conflictos que un profesional externo, por su conocimiento especializado, contribuye a comprender y, en ocasiones, a solucionar. Incluso, cobra auge el subcontrato de funciones profesionales, que antes realizaban colaboradores asalariados de la misma organización. Dos nociones, la de sistemas y la de desarrollo, demuestran una creciente popularidad. Sin embargo, con éstas ocurre lo que sucede con el uso frecuente e indiscriminado de algunos términos que pierden, en el tiempo, su precisión y sentido original. Con el término sistema solemos referirnos a un conjunto de elementos de cuya interrelación emergen propiedades que no se hallan presentes en la agregación simple de esos elementos. Desarrollo es la cualidad que se estima poseen.