Nacido en el campo del arte contemporáneo, como práctica social, este
libro sobre el Asbesto en Colombia pone el dedo en la llaga de un grave
problema de salud pública y ocupacional postergado por los responsables de lo
que ya se ha dado en llamar una catástrofe humanitaria, con 255.000 muertes
anuales en el mundo. El artista y crítico de arte, Guillermo Villamizar,
asumió desde 2012 un compromiso profundo con las víctimas mortales y
sobrevivientes ─desde las de Casale Monferrato en Italia, o las mujeres británicas,
hasta los trabajadores de la industria en Colombia─, frente a una industria
poderosa como la del asbesto, algunos de cuyos íconos (Stephan Schmidheiny) han
encontrado en el filantrocapitalismo y el mercado del arte mundial y
latinoamericano una forma de lavar su imagen, marcada por prácticas
inconfesables como la de crear incertidumbre allí donde la ciencia ya había
demostrado la naturaleza mortífera del famoso mineral. A través de una extensa
investigación, Villamizar y su equipo ─que incluye a Gabriel Camero de la Cruz
Roja y a figuras internacionales de la ciencia como David Egilman, Barry
Castleman, Arthur Frank, David Michaels, Jukka Takala y Richard Lemen, entre
otros─ han logrado exponer convincentemente los argumentos y los hechos que conducen
a la ineludible conclusión que pondría a Colombia en la lista de países que han
prohibido el uso de todas las formas de asbesto. Justamente para contribuir a
esta causa, la Fundación Colombia Libre de Asbesto, con el apoyo de la
Universidad Nacional de Colombia, la Cruz Roja seccional Cundinamarca y Bogotá,
brindan en este volumen los fundamentos para el debate que el Congreso de la
República deberá surtir en la presente legislatura. Una lectura obligada para
cualquier lector que quiera comprender, desde la doble mirada del arte y la
ciencia, una historia de destrucción que hubiera podido evitarse.