En este libro seis autores Colombia ofrecen una contribución a los acercamientos entre el arte y la etnografía. Las nociones de viaje y representación sirven para proponer un posible diálogo entre etnógrafos y artistas; aún más, para plantear condiciones de posibilidad de una comunidad imaginada entre ellos. Dos experiencias artísticas dan cuenta de sus modos de representación: la una, propone otra clase de viaje: los viajes paradójicos en los que sus categorías se reconfiguran y el paso de la historia lineal a la trans-historia; la otra, es un testimonio de la fatalidad trágica de un capítulo de la historia de la ciudad de Bogotá en el que las dimensiones de lo Otro fueron delegadas para justificar su desaparición.En este acercamiento entre el arte y la etnografía también se abordan las siguientes problemáticas: la relación entre los procesos urbanos, la vida cotidiana de la ciudad y nuestra vida inconsciente; una crítica a la hegemonía de la música occidental sobre las Otras músicas, sus implicaciones en la formación musical y el problema de las culturas, tradicionales y de las músicas regionales; se plantea además la pregunta sobre la relevancia de lo visual frente a otros regímenes de representación en el paso del paisaje religioso a la configuración de un paisaje nacional en Colombia, y cómo las etnografías actuales son impensables sin formas dialógicas que dispersen la autoridad académica e incorporen otras voces en el discurso de representación; por último, se aborda la inmanencia del problema de lo Otro en el surrealismo, el concepto de viajes como trayectoria psicológica, como espera, deseo y azar así como su actualización en el lenguaje y en la experiencia cotidiana.En este acercamiento entre el arte y la etnografía también se abordan las siguientes problemáticas: la relación entre los procesos urbanos, la vida cotidiana de la ciudad y nuestra vida inconsciente; una crítica a la hegemonía de la música occidental sobre las Otras músicas, sus implicaciones en la formación musical y el problema de las culturas, tradicionales y de las músicas regionales; se plantea además la pregunta sobre la relevancia de lo visual frente a otros regímenes de representación en el paso del paisaje religioso a la configuración de un paisaje nacional en Colombia, y cómo las etnografías actuales son impensables sin formas dialógicas que dispersen la autoridad académica e incorporen otras voces en el discurso de representación; por último, se aborda la inmanencia del problema de lo Otro en el surrealismo, el concepto de viajes como trayectoria psicológica, como espera, deseo y azar así como su actualización en el lenguaje y en la experiencia cotidiana.