La importancia filosófica que Arendt acordó a la función narrativa del discurso ha quedado plasmada en diversos textos, si bien tiene su punto de arranque en La condición humana . Narrar la propia historia personal o historias ajenas -que discurren en un nivel propolítico- pone de manifiesto la figura del narrador, que ya había interesado a Walter Benjamín. Arendt no llegó a articular una teoría de la narración, sin embargo, abordó el tema una y otra vez, enontrándose alusiones hasta en su obra póstuma, La vida del espíritu . Una brillante estudiosa de Arendt, Seyla Benhabib, ha sugerido que hay en la obra arendtiana una categoría, la «narratividad», que Arendt no tematizó, a pesar de la importancia que concedió a la narración. Por eso en el tercer capítulo de este libro hemos intentado reconstruir la teoría arendtiana de la narración y explorar sus articulaciones con las categorías centrales qe organizan la construcción filosófica. Hannah Arendt.