CIEN AÑOS DESPUÉS DE SU NACIMIENTO, la obra de Álvaro Cepeda Samudio (Barranquilla, 1926 - Nueva York, 1972) sigue encerrando la frescura de sus alcances estéticos y éticos. Su revolución no se limitó a incorporar unas técnicas tomadas del cine, el periodismo y la narrativa norteamericanas. Fue el producto de una búsqueda guiada por una irrenunciable apuesta ética que le permitió examinar, sin esconder la cara, la basura de una sociedad fiel a sus odios y sus ignorancias. Supo ver la ternura y encontrar la solidaridad allí donde otros veían indiferencia y resignación. La Universidad del Magdalena, al rendirle este homenaje, celebra la vigencia de una conciencia literaria atenta a los caminos que abría. Esta obra aspira, pues, a mantener viva la energía de una palabra que nos invita a escuchar las voces de una memoria que sigue esperando a ser contada. CLINTON RAMÍREZ