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Jorge Mejía Toro
Preámbulo
Agradece a la piedra
¿Te asombra, viajero?
La barca de mi vida
Cubrieron mi sepultura
Soy Pitágoras
Démonos un saludo
Acúname
Cuando comprendió
Ya sin el cuerpo
La vida, una enfermedad
La agonía
Que arda la pira
Alabado seas, Zenón eleático
Puse fin a mis días
Aquí reposan
Te agradezco mucho
Huyendo
Plañidera
A lo mejor
Que nuestro cuerpo
Dentro de cinco años
Qué de ti
Perdí la vida
No es cierto ese relato
Y los sarcófagos
El mismo destino
Esta es la tumba doble
Derriba esa estatua
En su tierra natal
No te acerques
Aquí yace
No te demores
Mejor alma en pena
No regreséis
Los dioses me eligieron
Entrego al olvido
No hay madre que mire
Aquí descansan
Cansado de las noches en blanco
Este es el mausoleo de Licurgo
Extranjero que alivias
Tú no eras sicario
Agua se me hace la boca, Eurídice
Pronuncia despacio
No pido perdón
Ya es mejor
De este nicho
El cuerpo es la tumba
Aquí se funde
La Niña Diosa soy
¿Seguiremos amándonos?
Tu deseo
Eran las playas de ítaca
Que el sol no se oculte
Duermo sola en lecho doble
Pasa de largo
Me llamo Constantino
Primero fui tan solo fúnebre
No te hagas el bueno
Caminante que me lees