Los estudios sobre la relación entre los lectores, sus
libros y sus lecturas se concentran por lo general en el pasado remoto o en
aquellos lectores sobresalientes en su medio intelectual. Por ello, este texto
emprende una exploración sobre lectoras y lectores habituales del presente y la
relación con sus bibliotecas personales, con sus libros y con la lectura. A través de este ejercicio, las autoras de este texto buscan
comprender prácticas lectoras y su relación con los libros como objetos
materiales y culturales, al mismo tiempo que construyen archivos que
testimonien las trayectorias de algunos lectores habituales del presente en
Bogotá y en Medellín. Este libro es un testimonio de lectoras y lectores: de cómo
llegaron a la práctica lectora, de cómo ha sido su relación con la lectura y
con el libro como objeto, y de cómo la lectura ha transformado sus vidas. Más
importante, es el testimonio de cómo los libros han sido, para ellas y ellos,
el ancla para aferrarse al mundo.